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lunes, 14 de febrero de 2011

Sudáfrica.



Hace unos días, mi entrenador me dijo que nos habían invitado a participar en un Meeting en Sudáfrica. El hecho viene siendo gracias a el éxito cosechado por Mireia Belmonte en el campeonato del mundo de Dubai (en diciembre), donde logró hacerse con cuatro medallas, tres de ellas de oro y una de plata (un hecho histórico para la natación y para el deporte español), pero también por los muchísimos contactos de Fred. Un buen entrenador con contactos en todo el mundo y una nadadora que está dando a conocer su lugar de
entrenamiento dan como resultado, por ejemplo, invitaciones como esta a la otra parte del mundo.

Con ellos, viajamos 6 personas más compañeros de Mireia y pupilos de Fred.


Partimos el domingo por la noche hacia Johannesburgo vía París y llegamos el lunes a eso de las 11 de la mañana que sumándole una hora de diferencia serian las 12. Nos llevaron a Pretoria. Estamos alojados en un centro enorme de entrenamiento. Hay campos de fútbol, rugby, piscinas, pistas de tenis, voleybol, gimnasios.... en fin, es muy grande. A pesar de que no lo parece, estamos a unos 1500 metros de altura y no se ven muchas montañas! Eso si, todo es muy verde y hace mucha calor (¡es verano!).


A la tarde tuvimos el primer entreno. Estábamos muy cansados. La piscina es de 50 metros descubierta. Un poco vieja. Muy profunda por un lado y muy bajita por el otro. Pero cumple su función, y se puede entrenar bien.

Al dia siguiente seguimos la rutina de entrenamientos que seguimos en Sabadell. Primero cardio, una sesión de agua, comer, dormir siesta, un circuito variado de brazos, piernas y cardio y al agua de nuevo. Por la mañana estaba el cielo nublado, pero nos hemos quemado toda la espalda. Ahora si que somos unos perfectos guiris.

Llegó el miércoles y con él, un entrenamiento muy duro. Como recompensa, la tarde es libre y nos fuimos de shopping. Nos llevaron a un centro comercial super grande. Por el camino, ni un solo edificio alto. Todos eran casitas y parcelas con patios y jardines. En la carretera,coches super caros conducidos por blancos, y los menos caros a manos de negros. Además, en cada semáforo, alguien pidiendo dinero.

El jueves seguimos con la rutina, entrenos a la mañana y a la tarde y nada nuevo. Lo estamos pasando un poco mal con las quemaduras del sol. El sol de África es muy fuerte!

Ya el viernes después de hacer una sesión en la piscina, tuvimos fisio y nos llevaron al aeropuerto rumbo a Port Elizabeth. llegamos cuando caía el sol y hacía un poco de fresco. Desde el avión no se veían demasiados edificios altos. Estoy segura de que si hubiera tenido tiempo de contarlos, no habrían sido más de diez. Uno de ellos era el hotel. Estaba cerca de la playa y un poco apartado de el núcleo urbano de la ciudad. Todo el mundo era muy amable y servicial.

Nos llevaban en bus a la piscina que estaba a unos 15 minutos de allí. La piscina se veía un poco vieja. Parecía que había sido hecha para disfrutarla descubierta y que más adelante habían construido un edificio para cubrirla.

La competición fue bien. Los 100 metros braza salieron muy bien, acercándome mucho a mi mejor marca. Al día siguiente, el 50 fue bien y el 200 un poco regular. Me tendré que acostumbrar a nadarlo para ir cogiendo experiencia de cara al campeonato de España de Abril.

El día de regreso a casa se hizo un poco pesado. Compramos muchos recuerdos de sudáfrica en el aeropuerto y el viaje se hizo muy muy largo. Nada más y nada menos que 3 aviones de 2:30, 10 y 2 horas. ¡¡Estábamos deseando llegar!!

El entreno más difícil

Y después de Palma, cuando todo iba genial, hubieron 3 semanas de duros entrenos aeróbicos hasta llegar a la semana de Navidad donde tuvimos un falso descanso (falso porque había que ir a entrenar) y trás esa semana, vuelta a la carga.
Esas tres semanas, el bajón de después de una competición importante fue bastante duro para mi. Además el no tener ninguna competición a la vista ni ningun cambio en la rutina diaria lo hacía todo más complicado. No me encontraba bien y dia tras dia sin mejorar, hicieron mella en mi cabeza. Estos fueron dias de entrenamiento difíles. Porque estos también cuentan para luego alcanzar el éxito, o no.

Después del medio parón navideño, intenté recuperarme lo más pronto posible. Poco a poco, me fui encontrando mejor, mi cabeza volvía a tener pensamientos positivos y entonces volvi a entrenar en buenas condiciones.

En ese momento justo, mi entrenador volvia de una concentración con el equipo nacional a la que llevaba a unas compañeras y a partir de ahi, si que hubo que ponerse las pilas, y para empezar, un buen entreno de 20x200 a mejor estilo max. Uno de los entrenos más duros de mi vida. No sólo se mide la fuerza, la resistencia, la velocidad, sino también la fortaleza mental, el poder de tu mente para poder acabar bien, o simplemente acabar. Hasta ahora, el entreno más difícil.