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sábado, 25 de abril de 2015

PUERTAS CERRADAS, VENTANAS ABIERTAS.

Últimamente parece que es tema de moda hablar de la retirada de ciertos atletas y de lo difícil que es ese paso para ellos.

La más reciente es la de David Cal. Pocos hemos sido los que no hemos visto el video de David, donde explicaba, entre lágrimas, los motivos por los cuales no quería seguir compitiendo. No sabes cómo te entiendo David! Y cómo comparto contigo cada una de esas palabras!

La última temporada ha sido muy dura. Por fin, aunque con secuelas de la lesión, podía entrenar como normalmente, por fin mi cuerpo volvía a estar súper definido, por fin volvía a estar en forma. Muy en forma. Pero las cosas no salían. ¿Qué está pasando? ¿Por qué no me salen los resultados? Como, entreno, descanso bien, me cuido.... pero mi cabeza no estaba. Me costó mucho darme cuenta. Y una vez que me di cuenta, lo que me costó más fue aceptarlo. Y contarlo.

Hace unos meses hablé con mi entrenador, porque no estaba concentrada. Mi cabeza estaba pensando en la vida de después del deporte. Mi corazón seguía entrenando a tope para intentar ser la mejor. Tenía sentimientos enfrentados y totalmente opuestos. Duele aceptar que no estás disfrutando con lo que toda tu vida ha sido tu pasión. Duele contarlo, es muy difícil.

Decidí cambiarlo todo, cambiar mi vida, mis entrenos, mi forma de tomarme la natación... pero no es tan fácil, no se puede cambiar el chip de la noche a la mañana. Todo tiene su adaptación. Pero no pude. Y me frustré. Esto no lo he preparado, esto no lo he entrenado, es un mundo desconocido. Tuve miedo. No tenía agallas para contárselo a nadie, me daba vergüenza. Éste deporte me ha dado tanto!

Todos los deportistas sabemos que un día dejaremos nuestra carrera deportiva. Pero es algo que, creemos que llegará un día, todo cambiará y seremos felices. Pero no todos estamos 100% seguros. No todos lo tenemos tan claro. Algunos, tenemos el corazón dividido.

Después de unos meses muy duros, puedo decir que ahora mismo disfruto más de mi deporte desde la barrera, que me gusta transmitir mi pasión por él y que echo muchísimo de menos a las personas que me han rodeado en ésta última etapa, también a la vida "despreocupada" de los deportistas (en el sentido de que se dedican a entrenar en un entorno que conocen y que se les da bien), pero de momento, no echo de menos la competición. Y me da rabia! Pero es así!

Como veis yo soy de esos deportistas que no lo tienen claro. Pero una cosa sé seguro y es que aunque le he cerrado la puerta a la competición, he dejado las ventanas abiertas. Ojalá un día vea algún atractivo a través de ellas.

Gracias a los que estáis ahí siempre, apoyándome en lo bueno pero sobre todo, en lo malo.

La hora del adiós?